Informalidad, el desorden y la indiferencia debilitan su estructura
El “Avelino” ¿Cuándo cambiara? se pregunta una madre de familia. La plataforma Andrés Avelino Cáceres es uno de los centros de abastos más repletos cada fin de semana. Sitio estratégico comercial donde se encuentra variedad de productos alimenticios.
Desde que el ex alcalde Luis Cáceres Velásquez ordenó la reubicación de los vendedores del centro comercial siglo XX y San camilo. La indiferencia de comerciantes y autoridades ha socavado la capacidad de respuesta e indignación del público que lo visita. Si no bastaría con preguntar a los usuarios porque asisten al Avelino, “necesidad” será la palabra reiterativa. Según el presidente de la Comisión de Reordenamiento de la Plataforma, Edgar Gonzales Polar, el plan integral que se elaboró en los 120 días de emergencia se encuentra en fase de “sostenibilidad”. En versión de Gonzales ya habría empezado el reordenamiento en su primera etapa con la colocación de vallas en puntos críticos donde se congestionan los peatones y estaría pronto por aprobarse el cambio de sentido de las avenidas Vidaurrázaga y Andrés Avelino Cáceres, además de la contratación de más policías municipales.
OPINIONES
Para los comerciantes la intención de mejorar el Avelino por parte de la Municipalidad de José Luis Bustamante y Rivero( JLBR) “no tiene credibilidad y menos interés” así lo expresó el representante del mercado Feria Popular Arequipa (FEPA), Ángel Domínguez Quispe, quien dijo haber participado de la Comisión Reorganizadora contratando a personal de seguridad para ayudar a retirar a los ambulantes de la fachada de su mercado como estaba previsto en el plan, “solo apoyaron dos semanas luego quedamos solos”, concluye Domínguez. “A río revuelto, ganancia de pescadores” parafrasea, Gonzales Polar, quien también es regidor de JLBR.
El funcionario algo contrariado sostiene que la institución de la policía no colabora en los operativos que ejecuta la municipalidad. “Son pocos los efectivos que agilizan el tránsito de peatones y vehículos”.
El público asistente es atiborrado por los ambulantes según ellos-no encuentran otra alternativa para vender sus productos. La basura pestilente, las bocinas ensordecen y los delincuentes expectantes para el asecho. Todo transcurre como si no pasará nada.
Nicanor Tito Cusi presidente de los asociados de Mi Mercado, uno de los pocos mercados que goza de buena imagen por la variedad de frutas que ofrece, recuerda que hace 16 años se inició como comerciante de papas en FEPA, luego se trasladó a Nueva Esperanza en busca de una mejor atención a los clientes y lo que encontró fue pugnas por el poder entre los dirigentes. Desde entonces decidieron con un grupo que no superaba los 30 integrantes conformar Mi Mercado, con 9 años de vida institucional, identificaron las falencias de la competencia y se trazaron la misión de bridar una óptima atención a sus compradores.
En la actualidad cuentan con 420 puestos y según sus directivos existen cerca de mil trabajadores. El valor de un puesto de 45 metros cuadrados asciende a 120 mil dólares. “No existe muestras de querer colaborar, sin embargo somos su mejor carta de presentación” menciona Tito Cusi, quien prefirió mantenerse al margen de las propuestas de la municipalidad, debido al retraso de tres años en el tramite documentario, para la obtención de la licencia de construcción y el lento avance de la titularidad de los puestos para el mercado.
El Gerente de Servicios a la Ciudad de la municipalidad distrital de José Luis Bustamante Rivero, José Franco Casas, estima que son 40 toneladas de basura que se recogen diariamente y que un 30% de la misma se deriva al reciclaje. En similar proporción de 20 a 25 mil personas acuden al Avelino. Los fines de semana y días festivos, la cantidad se duplica proporcionalmente.
Domínguez Quispe, quien puntualiza su cargo como Administrador Judicial de FEPA confiesa que el letargo en los 52 mercados que conforma la plataforma son los “apetitos personales” de cada directiva. Reconoce que muchos de los ambulantes son familiares de quienes tienen un puesto dentro del mercado FEPA.
Según su directiva ellos se encuentran encaminados en mejorar sus ambientes de trabajo con la pronta construcción de un techo. La fiscalía del medio ambiente y defensa civil “nos tienen en la mira” expresan. Los comerciantes desconfían que la solución al tugurizado Avelino provenga de las autoridades. El dirigente, sostiene que los comerciantes deben mejorar su calidad de vida en el lugar donde laboran. “Que se respeten así mismos, la salud es importante, no solo piensen en llenarse los bolsillos, replanteen sus organizaciones” recomienda Nicanor.
Algunos de los funcionarios sostienen que falta estrategia y un buen planeamiento que surja de un estudio multidisciplinario. El presidente de la Comisión Reorganizadora, está convencido - con su terquedad- que en lo que queda de gestión edil logrará darle transitabilidad y orden a la plataforma.
Al principio de esta nota se preguntaba mamá. El hijo responde: Cuando no solo pidas la yapa o la rebaja.

